mirada

Ingresa y se persigna como solía hacerlo cuando pequeño. Se dirige directamente al altar, donde el párroco de la pequeña iglesia, se dispone para el sermón. Al llegar frente a él, sus inquisidores ojos se cruzan con los del cura, y de inmediato, éste repara en ellos, los mismos de aquella a quien amó en el pasado.


©Patricio Sarmiento Reinoso
Anuncios

Acerca de Patricio Sarmiento Reinoso

Poeta, escritor, blogger ecuatoriano Ver todas las entradas de Patricio Sarmiento Reinoso

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Ver mi perfil en  

  • A %d blogueros les gusta esto: